El amor romántico
Tan poderoso e
influyente es el amor, que se le atribuyó un movimiento cultural a su nombre,
el romanticismo. Un período artístico que se caracterizaba por mostrar la
sensibilidad emocional, la belleza y la libertad en sus obras.
El romántico es reflejo
de esta emoción, belleza y libertad. Ve todo con los ojos de esta ideología, es
sensible ante el amor y se emociona con él. El romántico es un vehemente enamorado,
ya sea de una persona, una idea, objeto, sentimiento o de todo a la vez.
El amor romántico es
querer ese algo con la fuerza del romanticismo. Es intensidad y pasión. Y al
ser pasión, es pasajero.
El amor romántico no es
perpetuo. Las cosas bonitas o agradables de esa persona se acaban haciendo las
cosas más horribles de la misma. Lo que resultaba en disfrute y emoción, se
transforma en rutinario, cansado y hasta fastidioso.
El amor romántico es
complicado. Debemos de aprender a sentirlo, vivirlo, disfrutarlo y aceptarlo
como algo transitorio. Debe de ser inocente para disfrutarse, pero maduro para
dejarlo ir o transformarlo en algo más elevado.
¿Y cómo aprender a
hacerlo? Para esto no hay teoría ni leyes absolutas, debes de vivirlo para
entenderlo. Es buena la emoción, pero hay que aprender de la decepción.
También es egoísta. Es
algo habitual y normal en el ser humano. Todas nuestras acciones guiadas por
nuestras circunstancias se encaminan a nuestro objetivo mayor que es encontrar
la felicidad, o viéndolo de manera más “mundana” es maximizar nuestro placer y
minimizar el sufrimiento. Lo hacemos porque lo disfrutamos, sentimos que lo
necesitamos, buscando nuestro placer y tratando de no sufrir en la vida. Por
eso muchas veces encontramos la respuesta en el amor en cualquiera de sus
instancias, nos refugiamos en eso que es más grande que nosotros.
Del amor romántico
surge algo más que una disyuntiva. Se puede transformar en muchos otros tipos
de amor o incluso caer hasta el odio. Se convierte en algo más allá del
sentimiento, la emoción, más allá de la pasión. Cuando se transforma se vuelve
en algo más real, lo que eran solo mariposas en el estómago se transforma en un
amor amoroso o en un odio implacable, algo más allá de nosotros.
Si se eleva de manera
correcta se vuelve más puro, no se trata solo de querer por lo que representas
para mí, sino por lo que representas por ti misma o mismo.
Se siente como si volaras,
pero apenas vas despegando en el gran viaje, eso es el amor romántico. Ten
cuidado de no estrellarte.
~Dica



Muy interesante la forma de ver el amor, desde un punto filosófico, y hasta hace reflexionar de si estoy enamorado de las cosas que amo, o que supuestamente amo, saludos
ReplyDeleteEl punto de todo es reflexionar y dudar. Por qué amas lo que amas, o si realmente lo amas. La duda siempre es buena cuando es respondida;)
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