El arte de la naturaleza
La luna y el sol, el
pasto, los árboles y las montañas. La belleza de la naturaleza. Algo tan bello
y ordenado que parece irreal. Sin ser partidario del panteísmo, pero
reconociendo que su creador dejo algo parecido a la perfección aquí en la tierra,
motiva e ilumina a crear y querer hacer belleza con la mente o las manos.
Derrama de sentimiento,
llena el alma y el corazón de algo inexplicable. Pero que se puede explicar
creando belleza. La firma del hombre, el arte, un lenguaje guiado por la
belleza. Algo que no solo hay que verlo, hay que admirarlo.
Una obra de arte que
motiva obras de arte. Así se reconoce la inmensidad de la naturaleza. Algo
increíble de lo cual nosotros somos custodios. Nos hace crear más que solo
dibujos, letras, esculturas u otras cosas vacías, nos hace crear significado.
Puede inspirar una obra
gozosa, placentera, llena de júbilo; o una obra melancólica, solitaria, que
denota aflicción. Dos caras que difieren completamente, pero que siguen siendo
dos caras de la misma moneda que es el arte. La belleza no solo se encuentra en
el gozo, puede estar envuelta en un ambiente de tristeza, enojo o algún tipo de
extrañeza.
Respetemos la naturaleza
como se lo merece, sin caer en el panteísmo, pero reconociendo que venimos del
mismo creador. Así como aprovechar su motivación para crear belleza y
significado.
Poema a la Luna.
La luna asoma,
con su color lánguido,
su sonrisa doma,
su inspiración no mido.
Verla me entusiasma.
admirarla me ilumina.
En la oscuridad cual
fantasma,
de las nubes, es reina.
Ella calma el alma,
su belleza cautiva.
Todo un enigma,
ella es una diva.
La naturaleza te ama,
y también te llama,
ella siempre te anima,
ella nunca escatima.
~Dica



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