Querida.
Querida, tú que estuviste a mi lado, en los momentos más oscuros y tristes que me ha tocado vivir. Tú que, a pesar de yo ser un hombre testarudo y necio, me sigues mirando como si fuera el más comprensible y amable del mundo. Gracias por ser la mejor amiga que he tenido.
Querida, tú que sigues siendo paciente aun en los momentos de más estrés y presión. Tú que, a pesar de yo ser un hombre derrotado y cansado, me sigues levantando con tu hermoso rostro y me das sentido y fortaleza para seguir adelante. Gracias por ser la confidente de todos mis temores.
Ellos qué van a saber de amor, si no se han sentido los hombres más fuertes y poderosos del mundo. Los más duros e intocables de sus lares. Pero sabiendo que con la mirada de una mujer se desarman, se destruyen y quedan vulnerables ante todo ataque. Ellos qué van a saber de amor si nunca lo han vivido.
Gracias por todo este tiempo que me has dedicado. Gracias por todas las enseñanzas y valores que me compartiste en este tan corto camino que hemos compartido juntos. Gracias por todo ese amor que me has regalado, tan puro y bello como tus palabras de reconforto al final de un día largo.
Gracias por esas risas y esas tristezas que he tenido la dicha de pasar a tu lado. Gracias a todos los sueños cumplidos, a todos los poemas leídos y a todas las canciones cantadas que he compartido contigo. Gracias a Dios porque tuvo el corazón para compartirme un pedazo del cielo y bajar a un ángel solo para mí.
Gracias, gracias y mil veces gracias por todo lo que me has dado.
Pero perdóname. Perdóname por no poder hacer lo suficiente para ti, perdón por no poder sacarte una sonrisa en tus momentos más lúgubres. Perdón por no poder estar ahí para que recargaras tu cabeza en mi hombro mientras tus lágrimas caían, perdóname por solo poder secarlas.
Perdóname por seguir siendo un terco cuando te había prometido cambiar.
Muchas gracias por todo y perdón por tan poco.
Solo quiero que sepas que lo intenté, que de verdad lo intenté, ser un hombre mejor, ser un hijo, un estudiante, un hermano y un amigo mejor. Lo intenté y lo seguiré intentando hasta el final de mis días, hasta mi último aliento.
Lo seguiré intentando por honor a todo lo que me has dado, por amor a ti.
Querida, perdón por no poder escribir como los grandes en tu honor. Sé que esto puede parecer pequeño, pero es todo lo que tengo. Y conozco a muy pocos hombres que darían todo lo que tienen por ver feliz a una mujer.
Yo no te puedo entregar mucho, pero te entregaré todo.
Todo lo que tengo y todo lo que soy, es tuyo, por siempre y para siempre.
Querida, muchas gracias por todo.


Comments
Post a Comment